LA REFORMA LABORAL

 


A menos de 10 días de las elecciones intermedias a celebrarse el próximo 26 de octubre se ha vuelto a instalar el debate acerca de la reforma laboral que impulsa el gobierno y que ya ha dado muestras de que más que una reforma laboral , es un manual armado a gusto de los empresarios que aún se lamentan que Macri no haya podido concretarla.

Y si hablamos de reforma del Estado, achique, despidos y de todo aquello que signifique un mazazo para la gente, ahí está una vez más el siempre dispuesto Federico Sturzenegger. El mismo del Megacanje de Cavallo y De la Rúa. El mismo que, ahora junto a Milei, desmantela los organismos de control y pretende hacer lo mismo con los derechos de los trabajadores.

¿En qué consiste esta reforma laboral?

Permite jornadas de trabajo de 12 horas, la vuelta de los tickets canasta, eliminación de las horas extras, flexibilización de las vacaciones, creación de un fondo de cese laboral, revisión de los convenios colectivos de trabajo permitiendo que aquellos que están "vencidos" renovarlos, reducción de las cargas sociales y patronales, menor presencia sindical en las empresas, etc.  Como verán nada nuevo como tampoco es nuevo la reforma flexibilizadora que vienen impulsando distintos sectores empresariales desde el 2015 a la fecha con complicidad de la propia CGT reduciendo los salarios en dólares, precarización por sectores (petroleros, automotrices, luz y fuerza etc.)

Pero para entender como llegamos hasta acá los trabajadores debemos tener memoria porque sin memoria es difícil que podamos, por sobre todas las cosas, comprender el contexto.


EL AÑO DE CAMBIO. MACRI Y TRIACA



En 2015, Mauricio Macri gana las elecciones presidenciales y, al conformar su gabinete, designa como ministro de Trabajo a Jorge Triaca  ¿Lo recuerdan? Sí, el mismo que, siendo ministro, tenía trabajando en su casa a una empleada domestica  "en negro" y que luego intentó "blanquearla" a través del SOMU. Por favor, no se olviden del nombre Jorge Triaca porque aunque no lo crean lo vamos a tener nuevamente entre nosotros.


Pero vayamos a lo que nos compete: el 16 de noviembre del 2017, ese mismo ministro presentó la reforma laboral. En esa presentación Triaca declaró que los trabajadores gozaban de muchos privilegios para ser textuales dijo “La reforma significa dejar de lado muchos privilegios que son de los trabajadores, pensando en el trabajador desocupado, en esa gente que está informalizada” 

También habló de facilitar las normas para contratar y despedir al personal, de discutir la productividad, etc. lo que en realidad te están queriendo decir es que les están dando las facilidades a los empresarios para que te despidan cuando se les cante y les ahorremos el costo de pagar las indemnizaciones correspondientes o cuando hablan de "productividad" en realidad te están diciendo que quieren mantener su tasa de gana a costa de tu salario (redistribución del ingreso). Ahora bien, ¿No les resulta raro que siempre esta gente hable de las leyes laborales, la industria del juicio y nunca se mencione acerca de los inmensos márgenes de ganancia o de rentabilidad que tienen ciertos sectores empresariales? Nadie dice nada. Silencio absoluto porque siempre, mis queridos lectores, la parte más débil es la del laburante. No hay secretos. Es la eterna lucha entre el capital y el trabajo. 

Tampoco se hace mención a las grandes exenciones fiscales/impositivas que tiene nuestro empresariado. Podemos nombrar, a modo de ejemplo, Galperín que recibió más de U$S 51 millones en exenciones impositivas entre lo que no pagó de impuesto a las ganancias y contribuciones patronales. Galperín es uno de los que la levanta con pala gracias a los subsidios que recibe del Estado. Planero VIP.


Y si seguimos hablando de nuestro empresariado podemos también mencionar a Julio Crivelli, presidente de la Cámara de Construcción, férreo defensor de las ideas del macrismo y de la reforma laboral. El empresario, por aquel entonces, declaraba sin ponerse colorado y con total desparpajo que "Queremos despedir sin causa y sin motivos a cualquier empleado" . No nos olvidemos tampoco del sincericidio de Don Cabrales. El empresario marplatense, dueño del conocido café, dejó ver cual era su opinión y postura acerca de los derechos de los trabajadores. En un programa de Crónica tv dijo, entre otras cosas, que quería una reforma laboral en la cual fuera más fácil despedir gente que contratar.

Tampoco debemos olvidarnos de Macri, aquel que durante su gobierno afirmaba que los sueldos eran un costo a reducir y que nadie debía cobrar más de lo que valía su trabajo. Justamente Macri hablándole a los trabajadores sobre trabajo cuando jamás supo lo que es levantarse temprano para ganarse el pan. Los Macri hablando de esfuerzo cuando toda la vida vivieron a costa del Estado.

¿Y a todo esto cual era el rol de la CGT? Por aquel entonces, al igual que ahora, el de una pasividad total. Mientras los trabajadores veían como perdían sus puestos de trabajo, el sueldo no alcanzaba etc. los mismos trabajadores le reclamaban con insultos, silbidos que pusieran fecha para un paro nacional. Por lo bajo, los mismos dirigentes sindicales negociaban fondos para las obras sociales y buscaban evitar "carpetazos" . El cuadro de desprestigio del sindicalismo era total y poco y nada hicieron para revertirlo. Por aquel entonces a la CGT le costaba y mucho organizar un paro nacional. La misma CGT que con el gobierno anterior, el de la ex presidenta Cristina, le hicieron 5 paros nacionales por el impuesto a las ganancias y el Polo Obrero cortaba todos los días Panamericana reclamando mejoras salariales.


Hoy, nueve años después de aquel intento de reforma laboral que Macri no logró concretar, Milei vuelve a la carga pero con una receta más explosiva. 

Y mientras tanto, los gobernadores "dadores de gobernabilidad" permiten que se vendan por chirolas nuestra central nuclear y la CTA guarda silencio cómplice. Tampoco la CGT parece reaccionar ante este lastimoso contexto laboral y económico que están llevando adelante los trabajadores. Nadie sabe muy bien donde están "los gordos". Apenas se animan a emitir comunicados a los que solo le falta el emoji con cara de enojado.


También leemos con asombro que YPF prepara un plan de retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas y el sindicato de petroleros no dice ni una palabra al respecto. Todo sucede con total normalidad.

Para frutilla, nos enteramos de que, tras las elecciones, Macri volverá a "darle gobernabilidad" a Milei intentando colocar a sus hombres en el gabinete. Entre los nombres que suenan son Dietrich, Etchevehere y, atención, Jorge Triaca. Otra vez Triaca entre los trabajadores. Y como bien decía Einstein, locura es hacer siempre lo mismo una y otra vez esperando resultados diferentes. Y ahí los tenemos nuevamente a Bullrich, Sturzenegger, Caputo, Dietrich, Triaca y a Macri , intentando garronear un lugar junto al ya cadáver político de Milei


Como verán, la reforma laboral es el fetiche de nuestra derecha y dirigencia empresarial. Porque, como ya lo había advertido Cristina allá por el 2012 es objetivo fue es y será siempre el tener mano de obra barata. 



Macri y Milei lo lograron porque ser garca también es una constante histórica. Lo más lastimoso de todo esto es que haya trabajadores que votan y vuelven a votar a sus verdugos.


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